Una investigación de tres años realizada por Embrapa confirma que el pardeamiento de la pulpa del mango, en la zona cercana a la semilla, se relaciona con la exposición al frío durante el almacenamiento y el transporte refrigerado.
En específico, el estudio realizado por Embrapa Semiárido establece que “el problema se presenta en frutos susceptibles, cosechados en estados de madurez menos avanzados y sometidos a bajas temperaturas durante el almacenamiento y el transporte refrigerado”. También conocido como black flesh, afecta a productores, exportadores y consumidores, porque compromete la calidad de la fruta y su comercialización en el mercado.
De acuerdo a lo informado por Embrapa, Brasil es el sexto mayor productor mundial de mango y más del 90% de las exportaciones de esta fruta provienen del Valle de São Francisco, con destino a Europa, Estados Unidos y Asia.
El responsable del estudio, Sérgio Tonetto, comentó que “el sector ya sospechaba que existía una relación entre la temperatura y la aparición de esta forma de pardeamiento de la pulpa, pero faltaban evidencias científicas que comprobaran esa asociación. Demostramos que este desorden es una forma de daño por frío y que es
Fuente original: Portal Frutícola
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