Una investigación de diez años permitió observar un ciclo eruptivo completo del Complejo Volcánico Nevados de Chillán, desde las primeras señales de reactivación registradas en 2015, pasando por la etapa eruptiva y de mayor deformación, hasta la relajación del sistema a fines de 2025. Una de las principales observaciones del estudio es que Nevados de Chillán continuó inflándose durante su principal fase efusiva.
Esto sugiere que el sistema permaneció presurizado mientras se emitía lava. La investigación permitió identificar una fuente de deformación a unos 5,4 kilómetros de profundidad, vinculado a una zona de almacenamiento de magma que habría tenido un papel importante en la evolución del volcán.
El estudio, publicado en Bulletin of Volcanology, es encabezado por Blanca Symmes Lopetegui, geofísica titulada en la Universidad de Concepción, y cuenta con la participación de Francisco Delgado, Sabrina Metzger, Sergio Ruiz, Juan Báez, Leoncio Cabrera, Shaoyang Li y Alex Alarcón. La investigación integró registros sísmicos y mediciones geodésicas obtenidas mediante estaciones GNSS y observaciones satelitales InSAR de ALOS-2, Sentinel-1 y SAOCOM-1.
A partir de las observaciones, los investigadores identificaron tres períodos principales de deformación: una leve baja del terreno entre 2015 y
Fuente original: La Discusión
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